Monacato Misionero


La misericordia salvará al hombre y al mundo. Así pues, el brazo de la caridad monástica son los laicos comprometidos que se identifican con nuestra espiritualidad, la asumen en su condición laical y la hacen presente en sus diversos trabajos. Ellos se encargan del proceso de evangelización del territorio confiado al monasterio, adelantan la catequesis en todas sus etapas, promoverán la vivencia de la fe católica en pequeñas comunidades evangelizadas y evangelizadoras, promueven la
recepción de los sacramentos, la adoración perpetua en la capilla del monasterio y la
espiritualidad mariana. Los monjes acompañarán a los laicos comprometidos desde el monasterio, particularmente con una esmerada atención sacramental y formativa. Los fieles cristianos tendrán acceso a la liturgia monástica. (Directorio 63)